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¿Cuál es el mejor aislante para techo de chapa?

No hay un aislante «mejor» para todo: depende de qué querés resolver. Si el problema es el goteo por condensación, la única opción que lo elimina de raíz es la que queda pegada a la chapa (espuma de poliuretano proyectada). Si solo querés bajar el calor del verano y gastar poco, el rollo aluminizado alcanza. Si vas a hacer cielorraso igual, la lana de vidrio rinde muy bien.

Comparativa de las tres opciones

Rollo aluminizado Lana de vidrio Espuma de poliuretano proyectada
Qué resuelve Calor radiante del verano Frío y calor, y bastante ruido Condensación, frío, calor y ruido
¿Frena la condensación? No: queda cámara de aire y la chapa sigue fría Parcialmente, y se arruina si se moja Sí: sella la chapa, no queda superficie fría expuesta
Instalación Se sujeta con listones o cinta; requiere subir y fijar todo el paño Necesita estructura y cielorraso: es obra Se proyecta con pistola desde abajo, sin obra ni desarme
Precio de referencia $13.000 a $33.000 el rollo Variable + costo del cielorraso y la mano de obra $80.000 el combo (espuma + pistola + limpiador), cubre 2 m² por lata
Si se moja Se puede oxidar la cara metálica y despegarse Se apelmaza y pierde poder aislante Celda cerrada: no absorbe agua
Ideal para Presupuesto ajustado y problema solo de calor Casas donde igual se hace cielorraso Techos que gotean por condensación y galpones o quinchos sin cielorraso

¿Por qué el rollo aluminizado no corta el goteo?

Porque trabaja por reflexión, no por sellado. El aluminio rebota el calor radiante (por eso ayuda en verano), pero entre el rollo y la chapa queda aire, y ese aire es el mismo aire húmedo de la casa que se cuela por las uniones, los bordes y los tornillos. Al llegar a la chapa fría, condensa igual — solo que ahora el agua cae arriba del rollo y te enterás más tarde, cuando ya manchó.

¿Y la pintura anticondensante?

Funciona como una esponja: absorbe la humedad mientras condensa y la devuelve al ambiente cuando seca. Es la opción más barata y rápida, pero tiene un límite de absorción: en un invierno húmedo o en un ambiente muy cargado se satura y vuelve a gotear. Es un parche útil, no una solución de fondo, y no aporta nada contra el frío, el calor ni el ruido.

¿Qué es «celda cerrada» y por qué importa?

Las espumas pueden ser de celda abierta (las burbujas se comunican entre sí, absorben agua, sirven más para sonido) o de celda cerrada (cada burbuja está sellada). La de celda cerrada no chupa agua, es más rígida y trabaja como barrera de vapor: por eso es la indicada abajo de una chapa. La espuma del combo es de celda cerrada y aguanta de -40 °C a +100 °C, así que no se altera ni con la helada ni con la chapa hirviendo al sol.

¿Se pueden combinar?

Sí, y a veces conviene. Lo más común: espuma proyectada contra la chapa para cortar la condensación, y si después hacés cielorraso, sumás lana de vidrio en la cámara para ganar aún más aislación térmica y acústica. Lo que no tiene mucho sentido es poner rollo aluminizado esperando que resuelva el goteo.

¿Cuánta espuma necesito?

Cada lata de 850 ml cubre 2 m² con 2 cm de espesor. Un garaje de 3×6 son 18 m², o sea 9 latas. Si querés más espesor (por ejemplo 4 cm en una zona muy fría), duplicás la cantidad de latas de esa superficie.

Si tu problema es la condensación: el combo trae la espuma, la pistola y el limpiador, y lo aplicás vos mismo. Calculá cuántas latas necesitás según tus metros →